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Aquí una lista de las más comunes razones:

 

Una mala ubicación: No estamos descubriendo la pólvora, es evidente que una mala ubicación puede hacer que un restaurant cierre sus puertas. El mejor consejo que le podemos dar es: antes de escoger una ubicación, camínela varias veces, recorra las calles aledañas, visite los negocios cercanos, analice las opciones de parking. No requiere de un fabuloso estudio de mercado, basta con dedicar tiempo a conocer la zona y cuando hablamos de conocer nos referimos a realmente "vivirla"; recórrala durante el día, durante la tarde y la noche; entiéndala bien. El hecho de que en la ubicación escogida existan negocios exitosos no es garantía que la ubicación es buena. La pregunta clave es: ¿La ubicación es buena para mi negocio?

 

Emprendedores que no trabajan en el restaurant: Ser el dueño de un restaurant significa en la mayoría de los casos trabajar para el restaurant, sea como Administrador o como Chef. Muchas personas abren un restaurant y deciden contratar a un administrador o a un Chef para que lo maneje. Esto es un error si estamos frente a un primer emprendimiento. El promotor debe ser el administrador o el Chef y no debe delegar esta función a alguien más. Es la única forma de asegurarnos que el arranque sea el adecuado. Más adelante con un negocio más estabilizado nos podemos dar el lujo de delegar alguna de estas funciones.

 

Contratar al personal equivocado: Si somos los promotores y no los especialistas en cocina o viceversa; debemos estar seguros que quien asuma la posición sea la persona adecuada. A pesar de tener todas las credenciales, es importante que estemos atentos a su evolución y trabajo; no se trata de no dejarlo trabajar pero si de asegurarnos que se tiene con esta persona una visión común del negocio.

En este "boom" gastronómico donde a diario se abren restaurantes con las más variadas propuestas culinarias, donde experimentados y también debutantes Chefs buscan por innovar y dar con esa receta mágica que haga de sus establecimientos un nuevo lugar de culto donde los peruanos una vez más reconocerán la calidad de su comida; nos olvidamos que si bien se abren nuevos y exitosos lugares, también se cierran muchos otros. 

 

En un informe realizado por la revista Forbes 60% de los restaurantes que se abrirán este año en Estados Unidos se cerrarán o cambiarán de dueño durante el primer año y el 80% de los que sobrevivan cerrarán antes de los primeros cinco años. Es cierto las cifras corresponden a una realidad muy diferente pero nos sirven de referencia para este mercado. La gran pregunta es: ¿Por qué los restaurantes fracasan tan pronto? No es una única razón; sino un conjunto de ellas; una combinación que finalmente hace que el restaurante cierre sus puertas y tire al suelo los sueños de algún Chef emprendedor.

No pagar impuestos: Este es un error muy común que los emprendedores cometen con frecuencia; destinar el dinero de los impuestos para asumir otras obligaciones. Esto lo único que puede ocasionar es empezar a acumular deuda, mora e intereses con SUNAT. La regla es clara: El dinero de los impuestos no es nuestro, es del Estado y lo mejor que podemos hacer es entregarlo a su verdadero dueño de inmediato.

Mal servicio: De que sirve la mejor receta, o la más avanzada propuesta culinaria si aquellas personas que prestan el servicio lo van a realizar de manera deficiente. Una magnífica cena puede ser totalmente arruinada por un pésimo servicio. No tenga temor en pedir “feedback” a sus clientes respecto de la comida, pero principalmente del servicio. Existen cientos de casos en los que los restaurantes cierran no por la mala comida, sino por la calidad del servicio. Recuerde que por cada cliente que se queja, hay tres que también hubieran querido quejarse pero no lo hicieron.

 

No controlar el flujo de caja: El “cash” es el rey en un negocio de este tipo. Debe tener muy claro en que se gasta y estar seguro de tener los fondos suficientes para soportar el arranque. Si los números empiezan a restar en rojo es mejor empezar a ver formas de reducir gastos.

Tener una nómina muy alta: Es importante que inicie de manera pausada; no se apure por tener todo el personal desde el inicio; vaya midiendo y decidiendo en que momento incorporar más colaboradores. Es cierto que debe estar preparado pero no sobredimensionado. Una planilla muy alta es insostenible para un negocio que recién empieza. Sea muy racional a este respecto.

 

No hacer publicidad. No puede confiar exclusivamente en la publicidad boca a boca; es cierto que es importante pero debe utilizar otros medios. Si no tiene mucho presupuesto escójalos racionalmente.

 

No tener claros los costos: Es importante que tenga claras las recetas y las combinaciones que harán su restaurant uno ganador, pero más importante que tenga muy claro los costos involucrados en el menú; esto es crucial para la hora de establecer los precios.

 

Nada de lo que hemos mencionado es nuevo. Lo curioso es que siendo ampliamente conocido, muchos emprendedores se olvidan de estos básicos. Imprima este artículo o téngala digitalizada en su Smart Phone. Durante su proceso de adecuación y arranque final, no deje de darle una leída para asegurarse que no está olvidando de lo que es evidente.

Lunes  15  de mayo del 2017

Por: Redacción AVENIDA RETAIL

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